Reforma migratoria en Chile

14.05.2018

Elaborado por: Clínica Jurídica de Migrantes y Refugiados, Universidad Diego Portales

Crédito: Reuters
Crédito: Reuters

El día 9 de abril de 2018, el Gobierno de Chile anunció, además de los lineamientos del contenido de las indicaciones al proyecto de Ley de Migración y Extranjería actualmente en discusión ante el Congreso Nacional, una serie de medidas de reforma migratoria. Estas últimas se llaman "medidas administrativas con efecto inmediato", las cuáles no forman parte de una nueva ley y pueden ser divididas básicamente en tres grupos: 1) Creación de nuevas visas, 2) Supresión de visa temporaria por motivos laborales y 3) Procedimiento de regularización migratoria extraordinario.

1) Creación de nuevas visas

Las nuevas visas pueden ser resumidas en el siguiente cuadro:

En relación con esto, el análisis que podríamos hacer excede el espacio de este blog. Sin embargo, en resumen podemos señalar que vemos con bastante preocupación las medidas tomadas en relación a las personas de nacionalidad haitiana, pues no se vislumbran verdaderos motivos para entrabar su ingreso a Chile y estimamos que simplemente se trata de una medida racista, discriminatoria y populista.

2) Supresión de visa temporaria por motivos laborales

Los tipos de visas en Chile nacen de la ley vigente, Decreto Ley N° 1.094 de 1975, pero se determinan administrativamente. En este sentido, en el año 2015 el gobierno de turno creó un nuevo tipo de visa temporaria, "por motivos laborales" que permitía a las personas que consiguieran un trabajo y firmaran un contrato de trabajo con cláusulas especiales para extranjeros/as acceder a un permiso de residencia temporal de un año. Esta visa vino a suplir las falencias de la visa sujeta a contrato, aún existente en la actualidad, que permite acceder al permiso de residencia bajo similares condiciones que lo recién explicado, salvo que dentro de las cláusulas especiales del contrato se encuentra la obligación del empleador de pagar un pasaje al trabajador de vuelta a su país de origen (u otro que se convenga) en caso de terminar el contrato - lo que provocaba, cuando era utilizada mayoritariamente, una gran abstención de parte de los empleadores de contratar personas migrantes, con el consecuente abuso que ello trae-. A lo anterior se añade el hecho de que si el contrato de trabajo termina, la persona tiene 30 días para presentar un nuevo contrato ante la autoridad migratoria, cuestión que si no hace, provoca el término automático de su permiso de residencia. Al respecto, nos parece que el plazo de 30 días para encontrar un nuevo trabajo es poco realista y muy breve.

Pues bien, de conformidad con lo anunciado por el gobierno, a partir del día 23 de abril de 2018, la visa temporaria por motivos laborales deja de existir, lo que trae como consecuencia que toda persona que quiera quedarse en Chile por motivos de trabajo, y no tenga un título profesional, vínculos u otras circunstancias especiales, podrá cambiar su estatus migratorio mediante la visa sujeta a contrato, con todos los problemas que la misma trae.

3) Proceso de regularización migratoria extraordinario (RME)

Otro de los anuncios del gobierno fue el proceso de regularización migratoria extraordinario (RME), creado administrativamente. La RME es un proceso esperado desde hace bastante tiempo y consideramos que es una excelente medida. El proceso está pensado para que personas con ingreso clandestino, turismo o permiso de residencia vencido, y otras circunstancias particulares, sin antecedentes penales y con ingreso a Chile antes del 8 de abril de 2018, puedan acceder a un permiso de residencia temporario de un año. Consta de dos etapas: inscripción, que tiene un plazo de 1 a 3 meses dependiendo de las circunstancias de la persona; y procesamiento, que durará, según lo señalado por el gobierno, máximo 1 año a contar del 23 de julio de 2018.

Con todo, el proceso no está exento de falencias, particularmente en relación a la poca y confusa información que se ha entregado - aunque debemos reconocer que se ha ido subsanando -, y a algunas circunstancias particulares como, por ejemplo, la afectación, en algunos casos, de la presunción de inocencia, pues no pueden ingresar al proceso quienes se encuentren actualmente procesados (en lenguaje jurídico chileno sería "imputados") por un simple delito o crimen, a pesar de que no haya una condena.